Los días más largos y las mejores temperaturas invitan a reencontrarse con los cerros y senderos que rodean Santiago. El trekking es una excelente alternativa para disfrutar la primavera, pero incluso una salida aparentemente sencilla puede complicarse por una caída, desorientación, agotamiento, falta de agua o un cambio inesperado en las condiciones del recorrido. La seguridad, por eso, comienza antes de ponerse las zapatillas y emprender la ruta.
Los grupos especializados GRIMP de Bomberos, preparados para realizar intervenciones y rescates en medios peligrosos, enfrentan escenarios donde el acceso a una persona puede requerir técnicas, equipamiento y conocimientos específicos.
En cerros, quebradas y sectores de difícil acceso, algo tan básico como conocer la ruta seguida por una persona puede facilitar considerablemente una emergencia. Prepararse no significa dejar de disfrutar la aventura, sino reducir las posibilidades de que una salida termine convirtiéndose en un rescate.
- Revisa previamente la ruta, su extensión, desnivel y dificultad, y elige un recorrido acorde con tu condición física y experiencia.
- Informa a un familiar o cercano dónde estarás, qué ruta realizarás y a qué hora estimas regresar.
- Lleva suficiente agua, protección solar, ropa adecuada, algo de alimentación y un teléfono con batería suficiente para toda la jornada.
- Mantente en senderos habilitados y evita atajos o desvíos, especialmente en quebradas, pendientes pronunciadas y sectores que no conoces.
Si el cansancio, la falta de luz o las condiciones del terreno hacen difícil continuar, regresar a tiempo también es una buena decisión.

