Vivir en un edificio forma parte de la vida cotidiana de miles de familias en Santiago, pero ventanas, balcones y terrazas pueden transformarse en lugares de riesgo para niños y niñas en cuestión de segundos. Con la llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas también abrimos más las ventanas y utilizamos con mayor frecuencia estos espacios, por lo que octubre es un buen momento para revisar las medidas de protección que tenemos en casa.
Bomberos cuenta con personal entrenado y equipamiento especializado para enfrentar rescates en altura y emergencias de alta complejidad. Sin embargo, cuando se trata de caídas desde edificios, la principal herramienta sigue siendo la prevención. Una malla deteriorada, una ventana sin protección o un mueble que permite a un niño alcanzar una baranda pueden generar una situación de enorme riesgo. Por eso, una revisión sencilla del hogar puede hacer una diferencia.
- Revisa periódicamente mallas de seguridad, anclajes y sistemas de protección de ventanas, balcones y terrazas.
- Instala seguros o limitadores de apertura en ventanas que puedan ser alcanzadas por niños y niñas.
- Evita ubicar camas, sillas, mesas, muebles o elementos que puedan utilizarse para trepar junto a ventanas y barandas.
- No dejes a niños pequeños sin supervisión en balcones o terrazas, incluso cuando existan elementos de protección.
Incorpora estas mismas precauciones cuando visites departamentos, hoteles u otros lugares donde los sistemas de seguridad pueden ser distintos a los de tu hogar.

