Hervidores eléctricos: un riesgo cotidiano
El hervidor eléctrico es uno de los artefactos más usados en los hogares chilenos, pero su aparente simpleza puede ocultar riesgos relevantes.
Según han señalado instituciones relacionadas a la atención de emergencias como el Cuerpo de Bomberos de Santiago (CBS) y otras como SERNAC, el uso de estos artefactos se ha asociado al ingreso de más de 2.500 menores a COANIQUEM en 15 años por accidentes vinculados, principalmente, al mal uso y al volcamiento del aparato.
El peligro no sólo depende de la conducta de las personas, sino además del diseño, la estabilidad y la seguridad eléctrica del producto.
En Chile, los hervidores deben contar con Sello SEC, que permite verificar la certificación mediante QR o código numérico. En 2014, la autoridad prohibió la comercialización de un hervidor que no cumplía exigencias de seguridad y cuyas muestras tenían cable y enchufe distintos a la muestra certificada.
A nivel de uso, revisar el nivel de agua no es un detalle menor. Manuales de fabricantes advierten que sobrepasar la marca máxima puede provocar derrames al hervir.
A la vez, el protocolo chileno de seguridad exige advertir que no se incline el jarro hacia atrás con agua y que no se use en superficies inestables o con riesgo de volcamiento.
Claves de prevención: verificar Sello SEC, no sobrellenar, ubicar el hervidor lejos del borde y de niños, y conectarlo directo al enchufe.
● Riesgo de rebalse y cortocircuito: llenar el hervidor sobre el nivel máximo puede provocar derrames de agua caliente y, si el líquido entra en contacto con la base o el enchufe, generar fallas eléctricas.
● Riesgo por uso en malas condiciones: utilizar el aparato con cables dañados, enchufes defectuosos o sobre superficies inestables aumenta la posibilidad de volcamiento, quemaduras e incluso incendio.
● Riesgo por productos no certificados: los hervidores sin certificación SEC pueden no contar con sistemas de seguridad confiables, como corte automático o protección frente al sobrecalentamiento.

