Las bodegas, estacionamientos y espacios comunes de edificios o condominios suelen convertirse en lugares de almacenamiento rápido para cajas, muebles, pinturas, herramientas, bicicletas, artículos en desuso o productos de limpieza. Sin embargo, cuando estos elementos se acumulan sin orden ni criterio de seguridad, pueden aumentar el riesgo de incendio, dificultar la evacuación y entorpecer el trabajo de los equipos de emergencia.
Mantener estos lugares despejados y correctamente organizados es una responsabilidad compartida. La prevención no solo depende de contar con extintores, señalética o sistemas de alarma, sino también de evitar conductas que transformen una emergencia menor en una situación de mayor gravedad.
* Evita acumular materiales combustibles: no guardes cartones, papeles, telas, maderas, colchones o muebles en desuso en pasillos, subterráneos, escaleras o salas comunes.
* No almacenes líquidos inflamables: combustibles, solventes, pinturas, diluyentes o aerosoles deben mantenerse en lugares permitidos, ventilados y lejos de fuentes de calor o electricidad.
* Mantén libres las vías de evacuación: pasillos, escaleras, puertas cortafuego, accesos a estacionamientos y salidas de emergencia nunca deben usarse como bodegas temporales.
* Respeta las zonas técnicas: salas eléctricas, gabinetes de gas, tableros, redes húmedas, redes secas y extintores deben permanecer visibles, accesibles y sin objetos alrededor.
* Reporta situaciones de riesgo: si detectas acumulación de materiales, olores extraños, filtraciones, cables expuestos o bloqueo de accesos, informa a la administración o comunidad.
Un espacio común seguro permite evacuar mejor, facilita la respuesta ante emergencias y protege a quienes viven, trabajan o transitan por el lugar. La prevención comienza con mantener el orden donde todos comparten responsabilidad

