La mantención de un auto eléctrico es más simple que la de uno a combustión, pero requiere controles específicos para asegurar una conducción segura y prolongar la vida útil de la batería y los sistemas de alta tensión. Con inspecciones periódicas y buenos hábitos de carga, se evitan fallas, se gana autonomía y se reduce el costo total de uso.
A continuación dejamos algunos aspectos que debes considerar:
– Batería de tracción: revisar capacidad (SoH), balance de celdas y gestión térmica. Para el uso diario, cargar idealmente entre 20% y 80%, evitar temperaturas extremas y usar la carga rápida solo cuando sea necesario.
– Carga y 12 V: inspeccionar cables (pines, aislación, fijaciones), comprobar el circuito dedicado del hogar y mantener al día el firmware del cargador. Testear la batería 12 V, porque es una causa frecuente de fallas electrónicas.
– Frenos, neumáticos y suspensión: aunque la regeneración reduce desgaste, debes revisar revisar líquido de frenos, pastillas y discos. También se sugiere controlar presión y desgaste de neumáticos (los EV pesan más), y verificar alineación/balanceo del tren delantero.
– Seguridad y calendario: no intervenir componentes HV sin acreditación. Realizar mantenciones al menos anuales o según el manual y llevar bitácora de servicios.

