El período de vacaciones implica un aumento significativo de los desplazamientos por carretera, lo que hace indispensable adoptar medidas preventivas antes de iniciar cualquier viaje. Una correcta preparación del vehículo no solo mejora el desempeño en ruta, sino que reduce de manera importante el riesgo de incidentes y emergencias.
Previo a salir, se recomienda realizar una revisión completa del automóvil, poniendo especial atención en el estado de los frenos, neumáticos y luces, además de verificar los niveles de aceite, agua y líquido de frenos. Asimismo, es fundamental contar con la documentación del vehículo al día. Un auto en buenas condiciones mecánicas es un factor clave para una conducción segura y confiable.
Para asegurar lo anterior, realiza las siguientes inspecciones visuales:
- Estado de los neumáticos: antes de viajar debes realizar un recorrido perimetral chequeando el estado de la presión de aire de los neumáticos y el estado de los mismos. Considera que su duración se encuentra entre los 30 mil a 40 mil kilómetros. Un pinchazo en ruta puede general colisiones y volcamientos.
- Estado de los fluidos: una breve inspección al manual del automóvil te permitirá verificar el estado de los fluidos fundamentales para el motor (aceite de motor, líquido de frenos, y líquido de limpiaparabrisas).
- En el trayecto, se recomienda planificar la ruta con anticipación, respetar los límites de velocidad y realizar pausas periódicas para descansar, evitando la conducción con fatiga. No sobrecargar el vehículo y utilizar siempre los sistemas de seguridad, como cinturones y sistemas de retención infantil, son medidas básicas pero determinantes.
Adoptar estas precauciones permite disfrutar de las vacaciones con mayor tranquilidad, protegiendo la seguridad y el bienestar de todos los ocupantes del vehículo.

