La Navidad es un momento de alegría, reuniones familiares y gestos de afecto que muchas veces se expresan a través de regalos. Sin embargo, el aumento de compras en esta época también incrementa la presencia de productos inseguros en el mercado informal: juguetes sin certificación, aparatos eléctricos defectuosos y artículos que no cumplen estándares básicos de calidad o seguridad. Aunque a primera vista puedan parecer más económicos, el costo real puede ser mucho más alto cuando generan accidentes, intoxicaciones o incendios.
Para las familias es fundamental comprender los riesgos asociados a estos productos. Un juguete con piezas tóxicas, una batería mal ensamblada o un cargador sin certificación pueden convertirse en un peligro para niños, adultos y viviendas completas. La prevención no comienza el día de Navidad, sino en el momento en que decidimos qué y dónde comprar.
5 claves para evitar riesgos al elegir regalos navideños
- Prefiere productos con certificación y etiquetado claro. Evita la presencia de elementos potencialmente tóxicos, inflamables o con piezas pequeñas peligrosas ya que muchos artículos del comercio informal no pasan controles de seguridad. Busca sellos oficiales, instrucciones en español y advertencias de uso.
- Evita juguetes sin estándares de fabricación. Pinturas con plomo, piezas que se desprenden o materiales frágiles pueden causar asfixia, intoxicación o lesiones. Comprueba que sean aptos para la edad del niño y verifica que no tengan bordes filosos ni partes sueltas.
- Desconfía de aparatos eléctricos demasiado baratos. Cargadores, luces y dispositivos electrónicos sin certificación pueden sobrecalentarse, provocar descargas o iniciar incendios. Revisa cables, enchufes y el tipo de batería antes de usarlos.
- Atención con baterías y pilas botón. Muchos productos informales contienen compartimentos inseguros que los niños pueden abrir fácilmente. La ingesta de una pila botón es una emergencia médica grave: compra solo artículos que cumplan con normas de protección infantil.
- Conserva boletas y compra en comercios establecidos. El respaldo legal es clave para devolver o denunciar productos defectuosos. Al adquirir artículos sin trazabilidad, se pierde la posibilidad de exigir estándares básicos de calidad y seguridad.

