Durante el verano, miles de personas en Chile aprovechan las costas, ríos y lagos a lo largo del país para descansar y realizar actividades recreativas. No obstante, estos entornos naturales presentan riesgos propios, como marejadas en el litoral, corrientes de retorno en las playas, crecidas repentinas de ríos cordilleranos o bajas temperaturas en lagos del sur. Conocer estas condiciones y actuar con responsabilidad es clave para prevenir accidentes.
La seguridad en el agua comienza con la información y la prevención. Respetar las indicaciones de la autoridad marítima, salvavidas y organismos de emergencia, junto con reconocer los propios límites físicos, permite disfrutar de manera segura.
En Chile, gran parte de las emergencias acuáticas ocurren por exceso de confianza o desconocimiento del entorno, por lo que adoptar conductas responsables resulta fundamental para proteger la vida.
● Prefiere siempre playas y balnearios habilitados por la autoridad, con presencia de salvavidas.
● Evita ingresar al mar cuando existan banderas rojas, marejadas o avisos de la Armada de Chile.
● No te bañes en ríos sin conocer su caudal, profundidad o posibles crecidas por deshielos o lluvias.
● Usa chaleco salvavidas en actividades náuticas y no consumas alcohol antes o durante su práctica.
● Mantén supervisión permanente de niños y niñas, incluso en sectores que aparenten ser tranquilos.
Disfrutar del agua con seguridad permite que las actividades recreativas se desarrollen de forma responsable, cuidando la integridad de las personas y fortaleciendo una cultura preventiva en todo el país.

