El volcamiento del camión cisterna que transportaba GLP para Gasco en el enlace Ruta 5 Norte–Avenida General Velásquez, en Renca, derivó en una fuga bajo presión, formación de nube de gas y una deflagración de rápida propagación, con un saldo de víctimas, heridos graves y daños extendidos en vehículos e instalaciones aledañas.
En ese escenario de alta complejidad, el Cuerpo de Bomberos de Santiago (CBS) asumió un rol decisivo desde las primeras alarmas: despachó sus primeras unidades a las 08:14 y, tras confirmar la magnitud del evento, articuló un despliegue de 17 Compañías, más el apoyo de otros Cuerpos de Bomberos de la Región Metropolitana.
En total, se movilizaron más de 400 Bomberos en rotación durante cerca de 10 horas, bajo un Puesto de Comando encabezado inicialmente por el Comandante (S) Juan Pablo Slako, asegurando coordinación, seguridad del personal y continuidad operativa hasta el cierre de la emergencia.
La estrategia de contención
La intervención bomberil se concentró en contener la propagación del fuego, proteger infraestructuras cercanas y, especialmente, controlar el riesgo mayor asociado al estanque de GLP.
La estrategia técnica incluyó enfriamiento sostenido del tanque, establecimiento de un perímetro de seguridad de aproximadamente 200 metros y el manejo controlado del proceso de liberación/ignición para evitar una escalada explosiva. Esta doctrina HazMat (“mejor una llama controlada que una fuga invisible”) fue clave para disminuir la probabilidad de un escenario aún más catastrófico.
Este es el desafío que Bomberos, gracias al apoyo de nuestros Socios Colaboradores, asume día a día para entregar una respuesta profesional a las emergencias que puedan afectar a la población.

