Una de las emergencias urbanas más complejas del último tiempo movilizó al Cuerpo de Bomberos de Santiago (CBS) luego del incendio que afectó a un tren en la estación Santa Isabel de la Línea 5 del Metro de Santiago. La rápida propagación del humo al interior de la red subterránea obligó a evacuar a los pasajeros, suspendió temporalmente el servicio en seis estaciones y demandó un amplio despliegue operativo para controlar el fuego, ventilar las instalaciones y resguardar la seguridad de quienes participaron en la emergencia.
Tras extinguir el incendio, y luego de que Metro de Santiago informara la presencia de asbesto en el vagón siniestrado —correspondiente a un antiguo tren modelo NS-74 construido en la década de 1970—, el CBS activó de manera preventiva su Grupo HazMat para proteger la salud de sus Bomberos y evitar cualquier riesgo de contaminación cruzada.
La movilización comenzó cerca de las 23:30 horas del mismo día, incorporando unidades especializadas de la Cuarta, Decimoséptima y de la Decimoctava Compañíad. Su misión fue descontaminar los equipos de protección personal, herramientas y material operativo utilizado por las 11 Compañías que intervinieron directamente en las labores de extinción y ventilación al interior de la estación.
Los equipos especializados concentraron su trabajo en la limpieza de equipos de respiración autónoma, máscaras, linternas y otros elementos expuestos durante la emergencia, aplicando protocolos específicos para incidentes con potencial presencia de materiales peligrosos.
Gracias a la coordinación entre las Compañías de especialidad, las labores de descontaminación concluyeron en aproximadamente tres horas y media, permitiendo que las unidades retomaran sus condiciones operativas Paralelamente, el Departamento HazMat continuó entregando asesoría técnica para el proceso de limpieza de los uniformes estructurales utilizados durante la emergencia.
Este operativo refleja una dimensión a veces veces poco visible del trabajo bomberil: además del combate directo del incendio, la protección de la salud y seguridad de los propios Bomberos forma parte esencial de la respuesta institucional. La activación preventiva del Grupo HazMat permitió reducir riesgos para el personal y mantener la capacidad operativa del CBS, reafirmando el compromiso permanente de la Institución con un servicio profesional, seguro y preparado para enfrentar emergencias de alta complejidad.
La respuesta desplegada en esta emergencia da cuenta de los altos estándares operativos y de seguridad con que trabaja el Cuerpo de Bomberos de Santiago, sustentados en la capacitación permanente de sus Bomberos, la incorporación de especialidades como HazMat y el equipamiento necesario para enfrentar incidentes de alta complejidad. Esto es posible gracias al compromiso de miles de Socios Colaboradores, cuyo aporte permite mantener a la Institución preparada para proteger a las personas en cada emergencia, incluso en escenarios tan exigentes como el ocurrido en la red de Metro de Santiago.

